Daños causados por el dependiente en el trabajo

Introducción

A la luz del nuevo Código Civil y Comercial queda claramente definido en su Art. 1753 que el principal responde por los daños ocasionados por el hecho del dependiente. Y que el principal responde objetivamente por los daños, siendo este responsable en causado por los que están bajo su dependencia, o las personas de las cuales se sirve para el cumplimiento de sus obligaciones, cuando el hecho dañoso acaece en ejercicio o con ocasión de las funciones encomendadas.
La falta de discernimiento del dependiente no excusa al principal. La responsabilidad del principal es concurrente con la del dependiente.
De los comentarios realizados en el Tomo IV del CCyCN publicado por InfoJus sobre el art. 1753, cabe destacar ciertos puntos para que el hecho del dependiente sea imputable al principal y es preciso que se encuentren reunidos tres recaudos, a saber:
1) debe existir una relación de dependencia entre el dependiente y el principal;
2) el daño debe haber sido causado en ejercicio o en ocasión de la función; y
3) debe existir un hecho ilícito del subordinado.

Daños causados por el dependiente en ejercicio o en ocasión de las funciones.

La mayoría de las actividades de la vida moderna se desarrollan cuando una persona se sirve de otra, pudiendo originar una responsabilidad indirecta. Con el paso del tiempo la jurisprudencia deja atrás la responsabilidad del principal como subjetiva, que se basaba en la culpa, para considerarse en la actualidad que la responsabilidad por el hecho del dependiente era objetiva, siendo para algunos el fundamento objetivo, el riesgo (Pizarro, Vallespinos, Spota).
Siendo para otros como Meza, una obligación legal de garantía impuesta por consideraciones de justicia y de interés social, y como medio de brindar una protección eficaz a la víctima.
La dependencia constituye la razón fundamental por la cual el principal es llamado a responder por el hecho dañoso, dado que éste se produce en razón del riesgo creado que nace con motivo de una actividad desplegada por otra persona en interés de aquél.
No es necesario que exista una verdadera "dependencia laboral", es decir, en el sentido de que quien ocasione el daño deba ser necesariamente un empleado registrado ante las autoridades laborales y que figure como tal en los libros del principal. Por el contrario, a los fines de este supuesto de responsabilidad, bastará para tener por configurada la relación de dependencia que el principal posea un poder de control y de impartir órdenes con respecto a su subordinado, y que posea un poder de supervisión sobre los métodos y medios del agente. De tal modo, que la relación de dependencia exigida debe ser apreciada de forma laxa y con un criterio flexible, dado que lo fundamental reside en la conducta que desempeña un sujeto en interés o por cuenta y orden de otro (Calvo Costa).
En el caso de actividad exclusivamente personal, la base objetiva emerge del deber de garantía.
Borda (2017) se enrola en esta tesis cuando manifiesta que "la teoría justamente predominante según la cual la responsabilidad del principal es inexcusable aun cuando demuestre su falta de culpa, es la demostración palmaria de que no es la culpa el fundamento de dicha responsabilidad. Ese fundamento no es otro que el riesgo creado con la delegación de funciones en un tercero. Quien crea el riesgo debe asumir la reparación de los daños ocasionados".
Por su lado Boragina (2007) refiere que al momento de analizar los deberes comprendidos por el dependiente en ejercicio o en ocasión de las funciones que debe realizar se debe tener en cuenta que deberes son los que consisten.

Como se viene diciendo estos deberes consisten en:
- Deberes de prestación, que comprende conductas positivas (dar o hacer) o negativas (no hacer) y puede configurarse a partir del compromiso de actuar diligentemente (obligaciones de medios) o asegurando la consecución del interés del acreedor (obligaciones de resultado) garantizando objetivamente el cumplimiento efectivo de la actividad de medio o resultado comprometida.
- Deberes de protección, que corresponden al deber de seguridad, por la que el deudor que presta por medio de un tercero autorizado, asume de modo paralelo y autónomo a la obligación principal un deber complementario de seguridad, mediante el cual garantiza al acreedor que, durante el desarrollo de la prestación planificada, el ejecutor material no le originará daño en otros bienes distintos de aquellos que comprenden el objeto del negocio jurídico.


Presupuestos de la responsabilidad especial del dependiente.


1. Factor de atribución respecto del dependiente que ocasiona el daño en forma directa.


Con respecto al factor de atribución se observa justificada la responsabilidad directa del dependiente y es común a todo supuesto de responsabilidad por daños, como quedó dicho se trata de un factor de atribución objetivo denominado garantía.
Es decir que el daño cometido por el dependiente va a justificar la responsabilidad del principal tanto cuando exista culpa por parte del auxiliar como cuando esté presente cualquier otro factor de atribución objetivo, como puede ser el riesgo creado, para eximirse de responsabilidad el principal debe acreditar la causa ajena contemplada en el art. 1722 del CCyCN.


2. Relación de dependencia


El requisito más importante o más característico de la responsabilidad del principal por el hecho del dependiente es precisamente la relación de dependencia que debe existir entre ambos. Si el autor material del daño no se encuentra bajo la dependencia del patrón o comitente, éste nada tendrá que responder.
Existe acuerdo sobre tal punto; en lo que no existe acuerdo es en fijar el concepto o los límites de la dependencia.
Debe partirse de la base de que no es necesaria la existencia de dependencia laboral. Como refiere Lorenzetti (2016) la responsabilidad del principal por el hecho de los terceros de los que se sirve para el cumplimiento de sus obligaciones, debe entenderse que se refieren a los daños en ocasión de esa ejecución, el dependiente causa a terceros o bien los que produce al propio acreedor, pero fuera del ámbito de las obligaciones del principal, con los que quedan sujetos al ámbito de responsabilidad, configurándose que el autor del daño haya dependido para su accionar de la autorización del principal, aun cuando se trate de una relación circunstancial o gratuita.
Mayo considera que es dependiente "el sujeto a quien se confiere un encargo o empleo; se le da un destino, ocupación u oficio. No obstante, lo relevante está en el hecho de conferir un encargo, lo que supone que dependiente no es sólo quien está bajo la subordinación de otro, del cual recibe órdenes y es controlado y vigilado, sino también quien sin estar bajo subordinación, es empleado o utilizado por otro, que lo hace obrar para sí [...] la dependencia se manifiesta siempre que se ejerce una actividad por cuenta y en el interés de otro, a cuyo favor va dirigido el resultado de la actividad misma, independientemente de la existencia de una verdadera y propia relación laboral o de subordinación".

3. Relación entre las funciones y el hecho dañoso


Para que proceda la responsabilidad del principal, aún debe comprobarse la necesaria relación que debe existir entre las tareas propias del subordinado y el prejuicio.
Esta claro que una vez configurada la relación de dependencia, no todo daño causado por el dependiente compromete la responsabilidad del principal sino que debe darse una necesaria relación entre las tareas propias del dependiente y el perjuicio.
En general, la doctrina está dividida en dos grandes sectores de opinión. Para algunos es necesario que el daño haya sido cometido en ejercicio de las funciones, a otros les basta la mera ocasión de la función .
El daño se considera ocasionado en ejercicio de las funciones "cuando existe congruencia entre el acto y lo encomendado, de manera que la naturaleza del primero corresponde al contenido de la incumbencia [...] el daño se causa con ocasión de las funciones cuando el hecho que lo produce es extraño por su índole, contenido o naturaleza a la actividad dependiente, aunque mantiene alguna vinculación con ésta" (Marino) la cual pareciera ser la tendencia mayoritaria.
En otras palabras, debe mediar relación de causalidad adecuada entre el ámbito funcional y el hecho dañoso del dependiente. Siendo necesario para caracterizar el concepto de ocasión debe ponderarse la existencia de una adecuada relación entre la función y el acto del dependiente. Debiendo mediar relación de causalidad adecuada entre la función y el daño, ponderada a la luz de la normativa de los artículos 901 y siguientes del Código Civil y Comercial de la Nación.


Conclusión


En cuanto al alcance del concepto cumplimiento de la obligación, debe entenderse en sentido amplio, comprensivo no sólo del deber de prestación propiamente dicho, sino también de los deberes en la etapa preparatoria de una obligación y de las de protección o conservación que incumben al débito. Esta aseveración implica que cada parte deberá soportar la culpa incurrida por las personas de que se sirva para la preparación de la conclusión de un contrato y para el cumplimiento de los deberes precontractuales. Es decir, queda comprometido por las conductas que desplieguen sus auxiliares en los tratos preliminares tanto si éstos tienen poder para perfeccionar el contrato como si sólo están autorizados para cooperar de algún modo en la preparación de su conclusión.
"Se trata, en definitiva, de caracterizar a los daños causados con ocasión de las funciones, con criterios de razonabilidad y equidad (VI Jornadas Nacionales de Derecho Civil, Santa Fe, 1977)".


Bibliografía


- Boragina, J.C., “La Responsabilidad del principal por el obrar de sus dependientes: ¿se imputa riesgo a creado?” Revista de derecho de Daños, 2007-1, Creacion de riesgo, Rubinzal-Culzoni, 2007,p.199.

- BUERES, Alberto J., "El fundamento de la responsabilidad del principal por el hecho del dependiente", en "Revista de Derecho de Daños", 2003-1, Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2003, p. 24.

- Código Civil y Comercial Comentado. InfoJus. Recuperado el 17/08/2017:
www.saij.gob.ar/docs-f/codigo-comentado/CCyC_Nacion_Comentado_Tomo_IV.pdf

- Calvo Costa, Carlos A., Reflexiones en torno a la responsabilidad del principal por el hecho del dependiente, RCyS2012-II, 37.

- MAYO, Jorge “Responsabilidad del principal”, en Revista de Derecho de Daños, Año 2003, Vol. I

- Lorenzetti, C. “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”. 2015 – Ed. Runbinzal Culzoni.

- Silvestre Aimo, Norma Olga Marino, Abel E., “Responsabilidad por los hechos de los auxiliares obligacionales y de los dependientes, pub. RCyS2015-IV, 155, cita online: AR/DOC/421/2015.

- Marino, A. E. “Actuación de auxiliares en el cumplimiento de obligaciones” Publicado en: RCyS 2015-XII , 5. Cita Online: AR/DOC/4011/2015

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